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La Academia Aragonesa de la Lengua quedará constituida en tres meses.

La DGA aprueba los estatutos, en los que están comprendidos el Instituto de l'aragonés y el Institut aragonès del català.

La Academia Aragonesa de la Lengua, la institución científica oficial y pública en el ámbito de las lenguas y modalidades lingüísticas de Aragón, quedará constituida en tres meses. El Gobierno de Aragón acaba de aprobar los estatutos que regirán el funcionamiento de la entidad que tendrá que establecer las normas referidas al uso correcto de las lenguas a través del Instituto de l'argonés y el Institut aragonès del català y asesorar a las instituciones sobre su utilización. 

La sede estará en Zaragoza y formarán parte de ella académicos de número, personas de prestigio en el ámbito de la filología, la literatura y la lingüística, preferentemente doctores y nativos hablantes, o de honor, que reunirán especiales méritos en el estudio, la promoción, el fomento y la contribución al desarrollo del aragonés o del catalán. 

Los diez primeros académicos de número serán nombrados por las Cortes de Aragón y por la DGA, y la Universidad de Zaragoza designará a cinco más.Tendrán que asistir a las reuniones de los órganos de los que formen parte, y percibirán por ello dietas y el coste de los desplazamiento. No podrán compatibilizar este cargo con el de diputado autonómico o nacional, senador, o miembro del Gobierno o de corporaciones locales. 

Los órganos de Gobierno de la academia serán tres: el pleno, la junta de gobierno y el presidente, que asumirá las funciones de representación de la institución. El pleno será el máximo órgano de decisión, se reunirá en sesión ordinaria al menos dos veces al año, no tendrá carácter público y los acuerdos se adoptarán por mayoría simple, a través de votos que serán personales y no delegables. 

La Junta de Gobierno, que estará formada por un presidente, un vicepresidente, un tesorero, un secretario y dos vocales, se encargará de elaborar el anteproyecto del presupuesto anual, la memoria y controlar la ejecución del presupuesto.

Los estatutos recogen que la academia podrá disponer de la propiedad de bienes y derechos, en los que se incluirán las consignaciones en los presupuestos de la DGA, los bienes cedidos por la Comunidad, los productos y rentas de su patrimonio y los ingresos que obtenga por la prestación de sus servicios y de donaciones, herencias, legados, patrocinios o créditos. 

Dos entidades quedarán integradas en la institución: el Instituto de l'aragonés y el Institut aragonès del català. Las dos tendrán la misma función: proponer al pleno las normas de uso correcto de la lengua aragonesa y del catalán y velar por su aplicación. Contarán, cada uno de ellos, con una estructura propia compuesta por un plenario, que estará integrado por un mínimo de siete académicos de número y quince, una comisión permanente y un director. Los estatutos establecen que las lenguas oficiales en ellos serán el aragonés y el catalán, respectivamente, y que se encargarán de investigar las normativas lingüísticas, inventariar y actualizar su léxico, estimular su uso, enseñanza y difusión y colaborar en la formación del profesorado. 

El Institut aragonès del català colaborará con las demás instituciones académicas de la lengua catalana, sin perjuicio de que pueda hacerlo con las diversas instituciones de las otras lenguas del Estado y con otros organismos académicos, científicos y culturales.
Fuente: heraldo.es

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